Los biofilms se definen como “Comunidad microbiana sésil que se caracteriza por un primer grupo de células que se unen irreversiblemente a un sustrato o interface, se embeben en una matriz de sustancias poliméricas extracelulares, que ellas mismas producen, y además exhiben un fenotipo alterado, respecto a su tasa de crecimiento y expresión génica”. Estas estructuras no son agregados pasivos de células, sino sistemas biológicos dinámicos y estructuralmente complejos. Esta forma de vida les permite sobrevivir en ambientes hostiles, optimizando la captación y distribución de los nutrientes entre los individuos de la comunidad.
Constituye la principal forma de vida de las bacterias. En los ambientes naturales es fácil verlos en los lechos de los ríos, sobre las rocas, en las zonas de aguas estancadas, sobre los troncos de árboles en descomposición, etc. Desde el punto de vista industrial estas estructuras colonizan y afectan seriamente a tuberías, canalizaciones, depósitos de producción, incluso en sistemas de flujos turbulentos con altas fuerzas de cizallamiento y velocidades. Y además, son capaces de colonizar distintos tipos de materiales y superficies, tanto lisas como rugosas.
Esta capacidad tan amplia para la colonización de diferentes ambiente no excluye a las diferentes superficies del cuerpo. En el campo de la medicina, los biofilms son un problema importante. Las estadísticas señalan que estas formas de vida son la principal fuente de infecciones crónicas, afectando estructuras anatómicas como: la cavidad oral, el corazón, el oído medio, la próstata y válvulas pulmonares, y causando enfermedades infecciosas como caries, gingivitis, periodontitis, endocarditis, otitis media, prostatitis bacteriana crónica, cistitis, fibrosis quística y septicemia.
Actualmente se sabe que la cavidad bucal está habitada por más de 700 especies bacterianas. Ellas están diferencialmente distribuidas sobre las diferentes superficies y si bien se establecen en zonas de tejido mucosal, los biofilms más estudiados son los que se forman sobre el diente el cual se ha dividido en biofilm supragingival y subgingival . Dentro de la estructura de los biofilms orales se puede destacar que entre el 15 – 20% del volumen está ocupado por microorganismos, mientras que el 85% restante corresponde a matriz extracelular compuesta por polisacáridos, glicolípidos, proteínas y glicoproteínas, sales, restos celulares y agua
El biofilm supragingival está compuesto principalmente por bacterias gram positivas aerotolerantes. Algunas de estas especies son productoras de ácido láctico, fruto de su metabolismo sacarolítico. Si las concentraciones de ácido son suficientemente elevadas, puede desencadenarse un proceso carioso que comienza con la desmineralización de la fracción inorgánica del diente. El crecimiento no controlado del biofilm supragingival sienta las bases para el desarrollo de uno subgingival, el cual se ubica en el surco gingival, donde la condiciones ambientales y el contacto con moléculas del sistema inmune determinan el tipo de microbiota que allí se establece, presentan factores de virulencia que determinan la patogenia de este tipo de biofilms.
Para prevenir la acumulación de biofilm bucal y evitar posibles complicaciones en dientes y encías es necesario realizar una correcta higiene bucal después de cada comida; realizando un correcto cepillada dental, higiene interproximal y limpieza lingual mediante el uso de sedas y cintas dentales, cepillos interproximal y/o irrigadores bucales.

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